Nilmary Boscán: Gloriosa Juventud Venezolana

Nilmary Boscán: Gloriosa Juventud Venezolana

No se trata de ningunos delincuentes ni mucho menos terroristas. Los jóvenes venezolanos,  están dando su vida por salir de la crisis que vive Venezuela,  no usan armas,  solo su valentía para recuperar la libertad de Venezuela.
Sin miedo,  pero con mucha firmeza  en sus sanos objetivos,   se ha hecho sentir en cada una de sus manifestaciones,  para salvar a nuestro país de la represión en la cual estamos sumergidos. 
Venezuela se caracteriza por su gente pacífica,  solidaria y trabajadora,  pero que actualmente se encuentra  bajo un modelo totalitario que la ha llevado a la miseria material y moral.  No existe independencia de poderes,  no hay producción,  no existe calidad de vida ni oportunidades para crecer. La inseguridad crece y cada vez somos  más pobres. No existe respeto a la libertad de expresión ni a la protesta pacífica,  ambos principios establecidos en la Constitución Nacional. 

La voluntad del pueblo,  expresada mediante el sufragio no es respetada. La corrupción se manifiesta a todo nivel. Nunca se había visto en Venezuela que entre hermanos existirán diferencias por política,  evidentemente cada quien tenía su postura, pero con respeto sin imposiciones absurdas. No existía el odio hacia el otro que piensa diferente. 
En estos momentos de tanto dolor y angustia,  nuestros jóvenes  héroes,  están  con la fe inquebrantable, de que podemos salir de esta situación. Muchos  inocentes han perdido la vida en esta lucha,  mientras los delincuentes hacen de las suyas en la calle,  los funcionarios atacan la protesta pacífica. ¿Y es que acaso ellos y sus familias no padecen la escasez de alimentos,  medicinas o no ven deteriorada su calidad de vida?
Colectivos armados disparando contra sus propios hermanos,  sin ningún tipo de sensibilidad,  basta con asesinar y cumplir con la revolución. Cada homicidio contra gente inocente,  cada lágrima derramada por la madre que ha perdido a su hijo,  mientras protestaba pacíficamente,  será juzgada por la justicia divina,  de ella no se escapa nadie.

Nada detendrá a los jóvenes venezolanos,  verdaderos héroes de esta patria, que sin armas,  solo pitos,  banderas y cacerolas,  buscan sacarnos de esta oscuridad,  para regresar  a la luz y a la esperanza de recuperar  nuestro hermoso país. Que todos podamos unirnos en un solo abrazo después de la lucha. Se repite la historia de David y Goliat. No podemos perder la fe, no existe el miedo. 
¡Gloriosos sean todos nuestros jóvenes venezolanos que luchan por su país! Benditos sean cada uno de ellos,  que sin miedo están dando la cara por tener un mejor futuro no solo para ellos, sino para todos los venezolanos.  Jóvenes,  ustedes están cambiando la historia de Venezuela pintándola de colores de esperanza. Gracias a todos ellos, vamos a  romper las cadenas del odio,  para avanzar hacia la construcción de un nuevo país. 

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