San Antonio de los Altos: La rebelión que Venezuela desconoce

San Antonio de los Altos: La rebelión que Venezuela desconoce

¿Una lucha consciente o un secuestro masivo? San Antonio de los Altos, ciudad periférica de Caracas, está sumergida en una especie de estado fallido. Grupos enmascarados toman su ley tras un largo conflicto que convirtió a una avenida en trinchera. Allá miden fuerzas un David “millenial” y un Goliat verde oliva

Un carro destartalado echa chispas mientras se deja arrastrar en plena avenida por el mecate que lleva una 4×4. El chirrido no desconcentra a los jóvenes enmascarados que ajustan sus escudos y cascos para librar otra noche de batalla urbana. Adultos en la vía los observan con orgullo. Los asisten en todo lo que requieran para sostener un largo conflicto en el que nadie está dispuesto a ceder.

A las afueras de Caracas se libra una guerra silenciosa y gran parte de Venezuela lo ignora. San Antonio de los Altos es una ciudad dormitorio que permanece en vilo por la violencia. 68 mil personas viven desde el 15 de mayo de 2017 bajo un estado de sitio no declarado oficialmente, con sus principales vías bloqueadas, el transporte paralizado, un toque de queda impuesto a comercios y el efectivo y la gasolina son escasos. Este lunes 22 de mayo, a tempranas horas de la mañana, efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) irrumpían en este escenario enardecido para poner coto a la beligerancia sin orden judicial alguna.

Es el caos bajo un clima de montaña.

Transitar por la avenida Perimetral recuerda a una zona arrasada por la guerra. Una lluvia de vidrios, bloques de cemento, cascos de lacrimógenas, piedras y un semáforo, que funciona pese a estar derretido por el fuego de una bomba molotov, desvelan la furia que se desata a diario en la zona cero de la “resistencia”.

Los Altos Mirandinos, donde se encuentra San Antonio y otras localidades, han sido núcleo de la represión. Nicolás Maduro, por medio de los cuerpos de seguridad, busca frenar el descontento popular. ¿Consecuencias? Muchas y algunas fatales: el 6 de abril Jairo Ortiz se convirtió en el primer asesinado de esta escalada. El biólogo Diego Arellano fue la víctima número 43 tras recibir el impacto de una metra el 16 de mayo en la Perimetral. Vecinos aseguran que el disparo provino de un agente de la GNB.

Ese asesinato encendió la chispa que hizo estallar el polvorín. Diego Arellano se recuerda con dolor y rabia en San Antonio. Su nombre sale con facilidad de los labios de los jóvenes y adultos que insisten en la presión en las calles para honrar su memoria y dar fin a 18 años de chavismo.

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